«Libres por 90 minutos»: Campaña que denuncia la criminalización de las personas LGBTI+en el mundo.

La propuesta creativa, desarrollada por la agencia Jenaro para ACCIONGAY, aprovecha la coincidencia entre el Mes del Orgullo y la Copa Mundial de la FIFA 2026 para visibilizar una realidad incómoda: diez de los países clasificados al torneo mantienen leyes que criminalizan a las personas LGBTI+.

El fútbol tiene una capacidad única para derribar barreras. Un gol puede hacer que miles de personas se abracen, lloren y celebren juntas sin importar su origen, religión o condición social. En esos noventa minutos de partido, gestos de afecto que en otros contextos podrían ser cuestionados pasan completamente desapercibidos.

Sobre esa paradoja se construye «Libres por 90 minutos», la nueva campaña de ACCIONGAY para el Mes del Orgullo 2026. La propuesta creativa fue desarrollada por la agencia Jenaro, que junto a la organización diseñó una campaña que utiliza el lenguaje universal del fútbol para denunciar la falta de libertad que aún enfrentan millones de personas LGBTI+ en distintas partes del mundo.

La campaña surge en un año particularmente simbólico. Junio no solo conmemora el Orgullo LGBTI+, sino que también coincide con la Copa Mundial de la FIFA 2026, el torneo deportivo más importante del planeta, que reunirá a 48 selecciones nacionales y concentrará la atención de miles de millones de personas.

Sin embargo, detrás de la fiesta deportiva existe una realidad que pocas veces ocupa titulares: diez de los países clasificados al Mundial mantienen legislaciones que criminalizan la homosexualidad o persiguen a las personas LGBTI+. Entre ellos se encuentran Marruecos, Senegal, Túnez, Egipto, Argelia, Ghana, Irán, Arabia Saudita, Qatar e Irak.

La libertad que dura solo un partido

La idea central de la campaña es sencilla, pero profundamente provocadora. Durante un partido de fútbol, la emoción colectiva permite que hombres se abracen, se tomen de los hombros o incluso se besen en medio de una celebración sin que esos gestos generen sospechas. Del mismo modo, dos mujeres pueden expresar afecto en una multitud eufórica sin convertirse en el centro de la atención.

Pero esa libertad es pasajera. Cuando el partido termina y la euforia desaparece, muchas personas vuelven a una realidad donde demostrar afecto hacia alguien del mismo sexo puede significar discriminación, violencia, persecución o incluso prisión.

Es precisamente ese contraste el que la Campaña busca instalar en la conversación pública mediante una narrativa que utiliza uno de los eventos deportivos más importantes del mundo para visibilizar la vulneración de los derechos humanos.

Una campaña que interpela al mundo

Las piezas gráficas muestran escenas habituales de celebración futbolera. A primera vista parecen fotografías comunes de cualquier Mundial. Sin embargo, un segundo vistazo revela el verdadero mensaje.

El eslogan «Libres por 90 minutos» aparece acompañado por una frase que recuerda la legislación vigente en distintos países.

En una de las imágenes, ambientada en Qatar, el mensaje señala:

«El resto del tiempo Qatar condena la homosexualidad con hasta siete años de prisión.»

Otra pieza, inspirada en Ghana, recuerda que las personas LGBTI+ pueden enfrentar penas de cárcel únicamente por su orientación sexual.

La campaña transforma así una celebración deportiva en una poderosa denuncia sobre la desigualdad y la ausencia de derechos que todavía persisten en numerosos países.

Creatividad al servicio de los derechos humanos

La campaña representa una colaboración entre ACCIONGAY y la agencia Jenaro, demostrando cómo la creatividad publicitaria puede transformarse en una herramienta de incidencia social. En lugar de centrar el mensaje únicamente en la denuncia, la propuesta utiliza una situación cotidiana y emocionalmente reconocible para generar empatía y reflexión.

La campaña invita a preguntarse por qué un abrazo entre dos hombres o un beso entre dos mujeres puede ser celebrado durante un partido de fútbol, pero perseguido cuando termina el espectáculo.

La libertad debe durar mucho más que noventa minutos

Con esta campaña, ACCIONGAY reafirma su compromiso con la promoción y defensa de los derechos humanos de las personas LGBTI+, mientras que la agencia Jenaro aporta una mirada creativa capaz de transformar una conversación global como el Mundial de Fútbol en una plataforma para visibilizar las desigualdades que aún persisten.

Porque la verdadera victoria no llegará con el pitazo final de un partido, sino cuando ninguna persona deba esconder quién es o a quién ama por miedo a la discriminación, la violencia o la cárcel.

La libertad no debería durar solo noventa minutos. Debería ser un derecho garantizado para todas las personas, en todos los países y durante toda la vida.

COMUNICACIONES ACCIONGAY